
Una curado por UV mejor, sin un costo excesivo
Seamos honestos: para muchas imprentas de tamaño pequeño o mediano, adoptar el sistema de curado por UV parece ser una apuesta arriesgada. Generalmente, uno se ve obligado a elegir entre una lámpara barata que no logra secar la tinta, o un sistema personalizado cuyo costo es mayor que el de su primer automóvil.
Pensamos que debe haber una forma mejor.
Ajustando la potencia adecuada
La mayoría de las lámparas disponibles en el mercado son de tipo “único tamaño para todos”, lo que significa que en realidad no sirven para nadie. Como resultado, se obtiene una potencia fija que puede hacer que la tinta quede pegajosa o incluso dañe el material.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Ajustamos la distancia entre los electrodos y la cantidad de gas presente, para lograr una relación específica de vatios por centímetro cuadrado. Puede parecer técnico, pero lo que esto significa en la práctica es que la tinta se cura completamente en la primera pasada. Así, puede mantener su cinta transportadora en movimiento rápido y cumplir con los plazos establecidos, sin preocuparse por manchas.
Equipos que realmente funcionan
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque el vidrio estándar funciona como una barrera que bloquea la radiación de onda corta necesaria para que la tinta se seque. El cuarzo permite que esa energía penetre directamente en la superficie del material.
Tampoco nos gustan las configuraciones complicadas. Diseñamos nuestros equipos de tal manera que basta con reemplazar la lámpara para poder seguir trabajando. No hay necesidad de pasar toda la tarde desmontando el gabinete de control o conectando cables nuevamente solo para cambiar una bombilla.
La verdad sobre el calor
Aquí está el problema: la luz UV de alta intensidad genera mucho calor. Si se aumenta al máximo la velocidad y la potencia, el material podría deformarse. Eso puede ocurrir. La clave está en encontrar el equilibrio entre la potencia de la lámpara y la eficacia de los ventiladores o rodillos refrigerados. Se quiere que el material se seque, pero también que permanezca plano.
El objetivo es simple: le proporcionamos la longitud y la potencia adecuadas para que pueda utilizar diferentes tipos de tinta en la misma máquina. Obtendrá la misma eficacia química que utilizan las grandes fábricas, pero en un equipo que cabe perfectamente en su espacio y en su presupuesto.